NUEVO PROYECTO BADASS !!!!!

Honda CB500 project

Seguro que alguno pensaba que la cosa estaba muy tranquila por aquí últimamente.


Pues el blog está que arde, y ya tengo nueva moto, lo que supone obligatoriamente un nuevo proyecto de modificaciones!











Pero antes de meternos en harina, os voy a comentar un poco las motivaciones que me han llevado a elegir este determinado modelo.

Hace poco más de un año me convertí en padre de una preciosa niña que me tiene loco, por hiperactiva y por cariñosa. Para algunas personas esto significa el final de su etapa motera, pero cuando llevas desde los nueve años moviéndote en moto todos los días, puede suponer un trauma muy gordo, jajaja.

Así que seguí la evolución natural de pasar de tener la moto como único vehículo de uso diario, a ser un motero dominguero, y para eso prefiero la moto de campo, que permite hacer salidas intensas con los amigotes, con sus subidones importantes de adrenalina, pero sin jugarse demasiado el tipo.
Vendí la Hornet 600 y la CBF 250 de mi mujer (mejor pasta en el bolsillo que moto pudriéndose en la calle), y me quedé con mi indestructible DR 650 a la que posteriormente añadí una KTM 640, que podéis ver en nuestros viajes a Marruecos del 2014 y 2015.

Desde entonces ha pasado algo más de un año. La peque se desenvuelve muy bien, y ya tiene sus horarios de guardería establecidos, lo que me permite ir a trabajar en moto algunos días, e incluso hacer rutas en solitario cuando tengo días libres entre semana. Me estaba entrando mono de moto de carretera!

Así que empecé la búsqueda de algo que me gustara, con una idea muy clara de lo que quería, y de las modificaciones que tenía pensado hacerle, ya sabéis que me gusta adaptar las motos a mis gustos y utilización. He tardado unos meses en encontrar la moto ideal, pero ya la tengo!

Mi tipo de motos favorito después de las trails, son las naked (y a continuación las supermotard, pero eso es otra historia). Para mi representan la esencia de las motos. Un motor, dos ruedas, y la mínima carrocería posible.
Y dentro de esa categoría, estoy especialmente enamorado de las Honda CB de los años '90.

Quien no recuerda la incombustible CB 750 Seven Fifty?

foto: motoprogress.com



Mi favorita sin ninguna duda era la "Big One", el nombre con el que se conocía a la CB 1000.

foto: ridermagazine.com



Aunque también era preciosa la CB-1, una 400 de 55 caballos y tamaño contenido.

foto: motorera.com



La CB más reciente cuya estética me seguía volviendo loco, fue mi magnífica CB 600 F Hornet del 2005. 




Mantenía una carrocería minimalista y un faro redondo, pero con tecnología moderna. Horquilla invertida, reloj digital, motor de la CBR, etc.
A partir de ahí han salido CB's y CBF's estupendas, pero ya no me atraían tanto visualmente.

Ahí tenéis el motivo por el que he elegido una Honda CB, una saga cuya estética me tiene embelesado.

Concretamente esta es la que he comprado, el día que me la traje a casa.







Un preciosa CB 500 del 98.

Anda! Y porque la 500? No hubiera sido mejor un modelo más potente, o al menos una de cuatro cilindros?

Por supuesto que una Big One quedaría genial delante de mi casa, pero hay que ser coherente. Ya no utilizo la moto a diario, y tengo varios vehículos de los que no me quiero desprender, además de otras aficiones, así que tengo que contener los costes.
La CB 500 se puede encontrar a muy buen precio, por cilindrada paga muy poco seguro e impuestos, y es una moto virtualmente indestructible (como casi todas las CB). He conocido participantes de la CB Cup francesa (que se corría con la CB 500), que hicieron varias temporadas y a diario utilizaban la moto para trabajar de mensajeros!
Para los que no lo recuerden, ya tuve una CB 500 justo antes de la Hornet, y con ella llegué hasta los 270.000 km funcionando perfectamente. Le miré la holguras de válvulas a los 220 y a los 260.000 km, y no tuve que hacer ningún ajuste! Creo que esto os da una idea de la fiabilidad de este modelo.

Pero no son solo motivos económicos los que me han llevado a elegir este modelo. Como ya he comentado, tuve otra CB 500, y conozco muy bien su potencial.
Una moto de 58 caballos y solo 173 kgs en seco. Tiene mejor relación peso/potencia que muchas motos modernas de media cilindrada (y prácticamente la misma que la CB 750 Seven Fifty). Esta moto va muy bien, y anda bastante. La velocidad máxima no es su fuerte, con unos 180 km/h de marcador, aunque con la legislación y vigilancia actual le sobra velocidad, pero tiene muy buenos bajos y magníficas recuperaciones, mucho mejores que su coetánea de similar potencia, la Kawasaki GPZ 500 (también tuve una).
En una utilización normal, o incluso deportiva, lo que más sensaciones transmite en cualquier vehículo son las recuperaciones, no las aceleraciones desde parado ni la velocidad máxima. Yo apenas noto la diferencia entre ir a 220 o 240 km/h, pero si me gusta que me tire de los brazos cuando adelanto un camión por carreteras nacionales, o me clave en el asiento si voy en un coche.

Obviamente, esta moto no es una CBR 1000, pero os aseguro que anda mucho para ser una simple naked 500 bicilíndrica. Es la típica joya que pasa desapercibida por su estética discreta. Un poco como le pasaba a mi Transalp 650, que tiene muchas más cualidades offroad de lo que aparenta el modelo.

Por si fuera poco, tiene un depósito de 18 litros que permite olvidarte de repostar en muchos días o kilómetros, y un hueco debajo del asiento en el que cabe tu suegra.

Así que ahí lo tenéis, una moto que me gusta estéticamente, con buena relación peso/potencia, y extremadamente económica de adquirir y mantener, se puede pedir algo más?

Pues si, así que os sugiero que estéis atentos, porque esta moto va a recibir una dosis importante de modificaciones, por supuesto manteniendo la filosofía de gastar lo menos posible.

La voy a retocar en dos vertientes:
La estética, que solo interesará a los fans de este modelo y a los frikis de las modificaciones.

La mejora de prestaciones, tanto en la relación peso/potencia, como en la frenada o la manejabilidad y reducción de consumo. Además de una manera obvia que se puede aplicar a cualquier moto por un coste muy contenido. Esto le interesa a todo el mundo, independientemente del tipo de moto que lleve.

En algunos casos, ambas irán cogidas de la mano.


Pues ya he empezado, a que la moto está más bonita sin el soporte de maleta y la cúpula?




Guardo estos elementos para futuros viajes o rutas largas. La cúpula se quita y se pone en un minuto con una llave plana de 12 mm, y los soportes de baúl en una media hora, puesto que hay que quitar el colín (muy fácil).

Las próximas modificaciones van a ser bastante más cañeras... miedito me da pensarlo!

Por cierto, quien sabe de donde viene el escape Yoshiki ?? Me suena a fabricado en Murcia...



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4 comentarios:

  1. Pues esperando a esas modificaciones, especialmente las relacionadas con mejora de prestaciones extrapolables a cualquier moto, y más cuando sean "fabulosas" por lo económico.

    Aunque me haya dado de baja de la lista de suscripción sigo leyendo casi a diario, por los nuevos posts y en especial por lo que aprendo releyendo tus posts de mecánica y mantenimiento.

    Saludos, Germán.

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    1. Hola Germán!

      Gracias por los ánimos! Recuerda que los suscriptores recibirán la guía para viajar a Marruecos a bajo coste...

      Saludos!

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  2. Buenas.
    Muy buen post. Estoy ansioso por ver la siguiente etapa de este proyecto.
    Tengo una cb500 con la que seguro imitaré alguno de los pasos que tú des.
    Suerte y ánimo.

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    1. Hola!
      Seguramente esta semana publique un artículo con todas las modificaciones realizadas hasta ahora.
      Saludos!

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